¡Margarita hasta en la sopa!

 

Olga

  Por Olga Capellan 

          Dominicana residente en Europa

 

Pero que Margarita esa que brilla, ojalá y no quede deshojada, en ningún gobierno por más democrático que este sea, la figura presidencial podrá ser opacada por ningún funcionario y mucho menos por el vicepresidente que sólo tiene una mera función de emergente, cuando el primer mandatario por fuerzas mayores se ve en la obligación de abandonar su puesto por el motivo que fuese y en beneficio de la nación.

El pobre Francisco Augusto Lora González, que fue vicepresidente durante el mandato 1966-70 junto al Dr. Joaquín Balaguer, no tuvo la oportunidad de calentar la silla presidencial, pues Don Elito, como le llamaban, durante los primeros 12 años que gobernó durante tres períodos consecutivos  solo salió del país en tres ocasiones y por una duración de no más de tres días, ya que para los asuntos internacionales existía un canciller general de la república y él se encargaba de todos los asuntos de Estado, es decir se dedicaba a gobernar.

Don Carlos Rafael Goico Morales, quien fungió de vicepresidente de la república durante los períodos 1970-74 y 1974-78, en pocas ocasiones pudo ejercer funciones como presidente en la ausencia del primer mandatario, ya que este solía salir muy poco del país, si mas no recuerdo, el Dr. Balaguer, salió en un viaje de tres días a la ciudad de Miami por asunto de salud, aquejado de una trombosis, en donde fue a tratarse su enfermedad.

El Lic. Jacobo Majluta, 1978-82 solo pudo sentarse en la silla presidencial en tres ocasiones, la primera en un viaje que hiciese el presidente Don Antonio Guzmán Fernández, a Centro y Sur América y otro a los Estados unidos y por último, cuando faltando unos 43 días para cumplir su mandato, éste se suicidó el día 4 de julio de 1982, quitándose la vida al darse un tiro en la cabeza y el vicepresidente Majluta pasó a fungir de presidente en el proceso de transición gubernamental.

Don Manuel Fernández Mármol, quien fue vicepresidente de la república durante el período 1982-86, casi no visitaba el palacio presidencial, pues el Dr. Salvador Jorge Blanco,  presidente del gobierno no solía salir del país y durante ese tiempo no lo hizo con mucha frecuencia; fue por ello que a Don Manolo, se le podía encontrar más en su almacén de provisiones alimenticias cito en la Calle Santomé que en el Palacio Nacional.

Don Jacinto Peynado, tampoco pudo cogerle el sabor a la “Silla de Alfileres” por la misma situación ya explicada en párrafos anteriores.

Jaime David Fernández Mirabal, fue vicepresidente de la república 1996-00, durante ese periodo fue como se comenzó a realizar el turismo presidencial con el Dr. Leonel Fernández, a la cabeza.

Durante el gobierno de Hipólito Mejía, doña Milagros Ortiz Bosch, quien siendo la vicepresidente de la república, al mismo tiempo desempeñó las funciones de Secretaria de Estado de Educación.

El Dr. Rafael Alburquerque, este ha sido el vicepresidente dominicano que más oportunidad ha tenido para ejercer como presidente de la república, pues el Dr. Leonel Fernández y Reyna, continuó con el festival turístico y se inventaba cualquier juerga con tal de salir del país y poder demostrar su gran capacidad de conceptualizar, inclusive por ante los organismos internacionales, hasta que dejó el peor déficit fiscal de toda la historia de la República Dominicana.

En tanto que Margarita Cedeño de Fernández, va por el mismo camino del Dr. Alburquerque, pues el actual presidente Lic. Danilo Medina, ya tiene historia de salida del país con tan sólo 9 meses de gobierno.

La señora Cedeño de Fernández, no sólo suele gobernar en ausencia del presidente de la república, sino también le gusta brillar en todas las esferas nacional, es por ello que la podemos encontrar como dice el refrán “hasta en la sopa”, ya que como vicepresidente acostumbra a tomar la delantera al propio mandatario, muchas veces  adelantándose en las felicitaciones o manifestaciones de duelos en el espacio público nacional é internacional.

Doña Margarita, quien ha sido encargada de los programas sociales gubernamentales no desaprovecha la oportunidad para coger cámaras, aunque sea en la inauguración de los retretes públicos, porque con ellos tiene la oportunidad de dejarse sentir como la Madre Teresa Dominicana por ante un pueblo que en gran parte se conforma con cualquier migaja, en su afán de buscar simpatía con miras hacia las elecciones presidenciales venideras  del 2016.

Auguramos muchos éxitos a la vicepresidente de la república y esperamos que Margarita en su ambición por la búsqueda del poder no termine deshojada como las hermosas flores que adornan mi jardín.

Que Dios bendiga y se apiade de la República Dominicana.

 

 

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