Mi compromiso con la mujer dominicana

Por Maribel Santos Pérez
Candidata diputada Ultramar PRD-PLD

– Desde el momento en el que sea Diputada electa en el Congreso Nacional de la República Dominicana, abriré una oficina del Diputado en el Exterior en Madrid y en otras ciudades de Europa en la medida de lo posible.

– Lucharé por reducir la brecha salarial entre mujeres y hombres, por lo que ayudaré a impulsar leyes feministas en la cámara de representación
– El 9 de junio, de hace 76 años se produjo por primera vez el sufragio femenino en la República Dominicana, durante el Gobierno tiránico de Rafael Leónidas Trujillo Molina
– En 1942, se estrenó el voto femenino en una elección presidencial con la concurrencia de las mujeres a las urnas
Aun así, a día de hoy no ha sido posible que una mujer aspire a ser presidenta de la República

A nadie se le escapa que la inmigración dominicana en Europa en un primer momento fue fundamentalmente liderada por mujeres dominicanas, resaltando que, actualmente en Europa el 60 % de la población con derecho a voto (inscritos en el censo electoral en la Circunscripción número 3 de Europa) son mujeres, ello no tiene su correspondencia con la representatividad de las mujeres aspirantes a candidatas a Diputadas de Ultramar por Europa.

La práctica totalidad de los partidos políticos en Europa, que presentan mujeres aspirantes a Diputadas de Ultramar ocupan las segundas posiciones, con todo lo que ello significa; así, se puede observar que sigue existiendo una brecha de igualdad entre ambos géneros, existiendo una predilección en favor de los hombres y detrimento en menoscabo de las mujeres; significando todo lo anteriormente expuesto que el género femenino tiene que darse a valer y apoyar a sus iguales en cualquieras de las posiciones en la que se encuentre, ya que de ese modo se le dará a entender a nuestros partidos políticos que no solo valemos para buscar votos sino para ocupar posiciones importantes y decidir.

Actualmente observando la boleta electoral de la circunscripción Número 3, de Europa, de los 25 partidos políticos inscritos ante la JCE, solo 4 boletas están encabezada por mujeres, ósea un 16% por ciento el número 1 de la boleta está encabezada por mujeres, frente a un 86% encabezada por hombres, es obvio que no está equilibrado ni mucho menos, pero debería de servir de ejemplo a los partidos mayoritarios que son los llamados a promover el género como bandera igualitaria. En las próximas elecciones del 5 de julio, invito a todas las mujeres a votar por mujeres en cualquiera de los partidos que estimen oportuno.

El actual presidente de la Junta Central Electoral, Julio César Castaños, advirtió hace un año que para las elecciones de 2020 los partidos deberán cumplir con la cuota de un 33%, y para ello aprobarán una Resolución de admisión de candidatura conforme a lo que establece la ley. Igualmente indicó que a los partidos que incumplan la cuota le serán anuladas las candidaturas, por lo que llamó a estas organizaciones a cumplir la ley.

No obstante, analizando la situación actual, en realidad no se prevé que salga una mujer electa Diputada de Ultramar en esta Circunscripción número 3, excepto que las cosas no den un verdadero giro político u ocurra un milagro. Es válido tomar la fecha para cuestionarse sobre el rol de la mujer en la política dominicana, donde más allá de una cuota para optar por cargos públicos se hace necesario un régimen de igualdad y mayores oportunidades que permitan el desarrollo y la evolución de la mujer en la actividad proselitista y dar un balón de oxígeno a las aspiraciones de las mujeres dentro de las organizaciones políticas.

También es cierto, que no es bueno que a las mujeres les den las cosas sin ganarlas; ni a los hombres ni a las mujeres, pero si se aspira a un determinado puesto, ambos géneros se lo tienen que ganar, es decir que se tenga la oportunidad de competir en igualdad de condiciones, ese debe ser el sentido igualitario y es lo que tiene que vigilar la Ley Orgánica de Régimen Electoral en toda la dimensión de la palabra, la Junta Central Electoral y el Tribunal Constitucional, si por parte de las instituciones públicas o privadas no cumplen con esa igualdad de oportunidades.

Dentro de mi programa electoral, muestro un gran interés en ayudar a las mujeres dominicanas que pertenecen a los sectores más vulnerable de la población, ya que son ellas las que más sufren dicha desigualdad. Mencionar, que las mujeres dominicanas se han incorporado al mercado laboral de forma significativa en las últimas décadas. A pesar de esta incorporación, el panorama no es muy alentador, puesto que sigue operando la desigualdad sexual en el mercado de trabajo que las limita a ocupar sobre todo empleos feminizados, con bajos salarios y en las escalas jerárquicas inferiores.

Diferentes estudios han señalado la discriminación, tanto horizontal como vertical, que padecen las mujeres dominicanas dentro del mercado de trabajo[1]. La mayoría de las mujeres en la República Dominicana se encuentran, o bien desempeñando puestos de trabajo dentro de los sectores típicamente femeninos —discriminación horizontal—, o bien ocupando los puestos de trabajo más bajos de la escala salarial y con menor capacidad de decisión, y ello se puede trasladar o extender al continente europeo.

Para ello, he establecido conversaciones con la comunidad dominicana en el exterior, tomando nota de aquellas necesidades que me han trasladado. Como candidata “mi gran interés es que las mujeres podamos abrir los ojos ante la situación que nos corresponde vivir y que asumamos el rol que la sociedad, nos ha asignado, dentro de nuestros objetivos podemos decir que el empoderamiento de la mujer y la orientación para que obtengan esa libertad financiera que les pueda hacer libre, es parte de la nuestra columna vertebral”.

Por otro lado, me preocupa mucho la alta tasa de feminicidios en la República Dominicana, sin olvidarme de las mujeres que son víctimas de violencia machista en todos los países fuera de nuestras fronteras. A ellas les decimos que no están solas, que tienen que expresar la situación que están viviendo y que necesitan buscar ayuda, ya que siempre hay luz después del túnel, como mujer y como su candidata a Diputada de Ultramar les insisto en que nosotras tenemos que apelar al amor propio y querernos más que a nadie.

La mujer dominicana, siempre ha sido una luchadora incansable por la libertad y los derechos de nuestro país, mostrando siempre su interés por la política, logrando la promulgación en 1940 de la Ley 390 que les otorgaba a las dominicanas la plena capacidad de los derechos civiles.

Insisto en que tenemos que estar unidas para luchar juntas y lograr nuestros objetivos, por supuesto que necesitamos apoyo de esos que saben que realmente existen esas brechas entre hombres y mujeres de nuestra sociedad y que tenemos que superar los altos techos de cristal.

 

 

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