MVM, residente del Gobierno de Unidad Nacional. 

MVM, residente del Gobierno de Unidad Nacional. 

Autor: Lic. Luis Columna Solano/Politólogo.

Tras la declaraciones del doctor Reinaldo Pared Pérez, Secretario General del Partido de la Liberación Dominicana de que el pacto con el Partido Revolucionario Dominicano alcanza los niveles; municipal, congresual y presidencial, es más que evidente que el ingeniero Miguel Vargas Maldonado podría ser  la alternativa a la vicepresidencia de la República de un nuevo gobierno de unidad nacional encabezado por el presidente Medina a partir del 16 de agosto 2016.

Bien sabido era que entre LF y MVM había cierta sintonía desde la firma del Acuerdo de las Corbatas Azules, pero no menos cierto es que el líder y presidente del PRD ha tenido una gran cercanía con el presidente de la República Licenciado Danilo Medina desde que este último fungía como candidato presidencial en el 2011. De igual manera el Jefe del Estado mantiene excelentes relaciones con el Ingeniero Quique Antún actual presidente del Partido Reformista Social Cristiano, un viejo amigo de la época y los pasillos de la Cámara de Diputados.

El presidente Medina ha prometido a los periodistas que muy pronto abordará el tema de la reelección frente al país y lo hará oportunamente tras la culminación de la reforma constitucional, la cual se espera se complete el próximo viernes en segunda lectura, según el reglamento actual de la asamblea constituyente. Así mismo Miguel Vargas Maldonado ha anunciado que se dirigirá al país para explicar la amplitud de lo pactado, aunque a la luz de lo visto, solo faltaría que diga que asumirá la candidatura vicepresidencial del próximo gobierno denominado “De Unidad Nacional.”

Indudablemente este pacto entre los tres partidos principales del sistema político dominicano constituye un ante y un después en la forma de hacer política en República Dominicana. La Reforma enfrentó más escollos a lo interno que hacia fuera y finalmente ha conseguido el más amplio apoyo posible y si la memoria no me traiciona, solo “El Pacto por la Democracia” firmado en agosto del 1994, tras el tranque electoral entre los extintos lideres José Francisco Peña Gómez y Joaquín Balaguer, fue capaz de aglutinar semejante apoyo, no obstante nunca para la conformación de un gobierno. 

Ahora bien, la conformación de un gobierno de esta característica, sin dudas implicaría hacer ajustes estructurales al actual modelo de gobierno, que podrían traducirse en concesiones y cesiones de puestos importantes del Poder Ejecutivo a los nuevos inquilinos, posiciones que ahora están en manos de oficialistas dirigentes del PLD y eso tiene muy nervioso a muchos peledeistas en adición a las reservas de candidaturas pactadas para facilitar la unidad interna del partido. Los detalles aún nadie lo conoce, sin embargo son previsible dado el alcance de los pactado.

De pronto el Comité Político del PLD deberá reunirse en cualquier momento, no solo para ratificar el acuerdo, sino también para explicarle al Comité Central y al resto de los organismos del partido oficial los limites de un histórico acuerdo electoral con su archienemigo de siempre y su participación en un gobierno peledeista, dadas las diferencias de formas y comportamientos institucional de ambos partido en las instituciones del Estado y el manejo del poder. De parte del PRD entendemos que acude al PLD como la única vía de garantizar la supervivencia de un histórico partido al que solo le quedan las viejas estructuras orgánicas y las siglas inmortales de lo que fue “Un glorioso PRD”, tras cinco desprendimientos ( PLD, PRI, BIS, PRSD y PRM) que ahora lo obliga a pactar.

 

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