Pereyra inaugura un nuevo enfoque temático con El grito del Tambor.

 

Jose Rafael Sosa

Servicio Especial

Santo Domingo.- La periodista y escritora Emilia Pereyra, narradora que ha producido piezas narrativas de consistencia literaria desde sus inicios en 1994 con su novela El Crimen Verde (1994)y que siguió con Cenizas del querer (finalista del Premio Planeta en 1998, publicada en 2000) y Cóctel de frenesí (2003), acaba de abrir un nuevo portal temático para la literatura de largo esfuerzo, al publicar El Grito del Tambor, que recrea la invasión y saqueo de la ciudad de Santo Domingo en 1858.

El Palacio Consistorial, escenario tremendamente concordante con el ambiente descrito para poner a circular la a novela, pieza que abre un filón temático para la novelistica nacional y que deja sentir el talento cuidadoso detallado y persistente de una autora que no hemos puesto todavía en el lugar que le corresponde.,

Con su padre de frente, con una presentación deliciosa tal cual ha acostumbrad a sus audiencias como lo sabe hacer crítico y escritor José Rafael Lantigua., la presentación de la obra fue un suceso literario. La Pereyra seleccionó ficcionar hechos históricos lo que impone una rigurosidad en la data y un vuelo creativo que no andan silvestres en la sabana.

El Grito del Tambor es una de las mejores novelas de la narrativa dominciana de los últimos decenios por el valor que aporta al poner en valor el tema histórica, hacerlo con una fuerza descriptiva de gran poder descriptivo y fundamentarse haberle añadido un imaginario que transporta al lector al escenario de los hechos., sostiene Lantigua

El presentador dijo que la autora ha recuperado hechos históricamente de los que solo se tiene noticias mediante unas clases en el programa de historia de la educación primaria.

Lantigua realizó una de esas presentaciones rica en interpretaciones de alto vuelo intelectual, proclamando que el problema de la literatura nacional no es que se escriba “la gran novela dominicana” sino que se siga escribiendo novelas con fuerza, sentido estricto de investigación de sus datos

La intervención de Lantigua fue intelectualmente deliciosa y seguida punto a punto. Hizo un recorrido por el texto de largo esfuerzo de la novelista, haciendo revivir la gracia y el drama de varios de los pasajes, incluyendo la crueldad del saqueo, el enamoramiento de Francis Drake de una negra impresionante que le advirtió que moriría en América, tal cual ocurrió diez años más tarde en Panamá por disentería.

Emilia Pereyra, que se mostró agradecida por la cantidad de personas que asistió a la presentación, indicó que desde que conoció las características de lo que fue aquel mes de saqueo de 1586, cuando se instaló en la Catedral Primada de Santo Domingo hasta que se le pagó uina dote de 25 mil ducados como rescate para retirarse, además de otros recursos que se llevó, junto a esclavos y esclavas en sus galeones.

La directora de Editorial Afaguara en el país, destacó que la narración que se presentaba constituia una de las piezas narrativas más importantes que ha procesado esa empresa por la calidad de su exposición, su base documental y su ambiente detallado de época.

Editorial Alfaguara se esmeró en una edición cuidadosa para una narración novelada que abre el tema de los corsarios ingleses a literatura dominicana. Se destaca el cuidado en la realización de la portada, a cargo de Rosángela Bichara, residente en NY y contratada por la empresa editorial para esa labor.

Emilia Pereyra (1963, Azua, República Dominicana) es comunicadora y narradora. Ha publicado las novelas El crimen verde (1994), Cenizas del querer (finalista del Premio Planeta en 1998, publicada en 2000) y Cóctel de frenesí (2003); el libro de cuentos El inapelable designio de Dios (2007) y la compilación de perfiles biográficos Rasgos y figuras (2000), previamente dados a conocer en el periódico Hoy.

7 Sep/ Amo Dom/joserafaelsosa.com

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