POR UNA CONSTITUCION RACIONAL

POR UNA CONSTITUCION RACIONAL

Por: Teodoro Reyes Torres

Que el pueblo dominicano ha dado un salto de gigante hacia el desarrollo con la administración de los gobiernos peledeístas, es un hecho demostrable. También es cierto que en el ámbito económico y social aún quedan muchas metas por alcanzar. Y para ello, nuestro gobierno esta sentando las bases que podrán en un futuro inmediato, cambiar en 360 grados el rostro de nuestro aparato productivo, la gente lo percibe y así lo reconoce.

 Nuestra historia republicana señala que por primera vez, en estas circunstancias el pueblo dominicano esta desafiando a la clase política en términos referentes a sus derechos constitucionales. Anteriormente sucedía todo lo contrario, las reformas a nuestra Carta Magna se agenciaban unilateralmente desde la clase política, cuyo único fin era complacer caprichos y pretensiones descaradas a gobernantes turnos.

 Con total independencia de lo que pueda pasar en el conclave peledeístas que se celebramos en el día de hoy, nuestro pueblo necesita y quiere una Constitución que le permita expresar plenamente sus derechos democráticos, y que al mismo tiempo le faculte a imponer su SOBERANIA, específicamente en la materia concerniente a la elección presidencial.

 Para satisfacer a todos los sectores sociales que conforman nuestra sociedad, la nación dominicana lo esta pidiendo a gritos. No es honesto confundir a la gente haciéndole creer que nuestra constitución es un instrumento de extrema rigidez, hoy día es un proyecto realizable que amerita de una urgente corrección para adaptarla a los requerimientos del pueblo soberano.

 Muchos ciudadanos y ciudadanas consideran que existen evidentes incongruencias en los artículos 2 y 124 de nuestra Ley Suprema. Entienden que por ser una herramienta de solemne valor jurídico no debe albergar omisiones de términos claves para su comprensión. Cada uno de sus artículos debe comunicar absoluta y concisamente las normativas que establece para que así se eviten deducciones y especulaciones erróneas.

 Según nuestras apreciaciones, nuestra Carta Magna registra importantes omisiones que a continuación subrayamos, las cuales deben subsanarse a la mayor brevedad. El articulo “2” en un futuro debería decir: “La soberanía nacional reside exclusivamente en el pueblo, de quien emanan todos los poderes del Estado, los cuales ejerce por medio de sus representantes o en forma directa, en los términos que establecen esta Constitución y las leyes”.

 Mientras que el articulo 124 debería materializar dicha soberanía declarando: “El poder ejecutivo se ejerce por el o la Presidente de la República, quien será elegido cada cuatro años por el voto directo de los ciudadanos, y únicamente podrá ser reelegido para el periodo constitucional siguiente”.

 El Partido de la Liberación Dominicana tiene en esta coyuntura política, el compromiso moral e histórico de entregar al pueblo dominicano un Constitución justa, duradera  y verdaderamente representativa.

Facebook Comments