Profesionales españoles recurren a buscar empleo en México

Profesionistas españoles vuelven la mirada hacia México en busca de opciones de empleo, debido a la grave crisis económica que afecta a su país

Ciudad de México.– En medio de la más grave crisis económica de las últimas décadas en su país, profesionistas españoles vuelven la mirada hacia México en busca de opciones de empleo.

REFORMA solicitó información a diferentes bolsas de trabajo por internet y todas coincidieron en que el número de currículum de españoles disponibles este año superó a lo registrado en 2011 y en algunos casos incluso se duplicó.

Fernando Calderón, director de relaciones públicas de OCCMundial, sostuvo en entrevista que México se ha convertido en una mejor opción que España a la hora de encontrar trabajo, por lo que para muchos profesionistas de ese país vale la pena cambiar de residencia.

«España está sufriendo una crisis importante de empleo y lo que hemos visto en los índices mensuales de empleo es que la oferta laboral y las vacantes en México han crecido (…) Esto ofrece una seguridad desde el punto de vista laboral y es lo que los españoles están viendo y efectivamente están tratando de buscar oportunidades en México que su país ahorita no puede ofrecer», apuntó.

La base de datos de la bolsa de trabajo, señaló, tiene actualmente alrededor de mil 200 currículum activos de españoles y estimó que para finales del año la cifra doblará la de 2011.

Detalló que los sectores de empleo más demandados son mercadotecnia, comunicación, imagen y publicidad, seguidos de seguridad, ingeniería industrial y control de calidad, y en tercer lugar administración en general.

En cuanto a la preparación de los postulantes, indicó que poco más de 20 por ciento de los aspirantes reportan estudios universitarios, 18 maestría, 9 diplomados y 2 doctorado.

Es decir, el 49 por ciento estudió una carrera o tiene una preparación superior, información que coincide con los datos proporcionados por el equipo de Reclutamiento Estratégico de Manpower, que señaló que casi la mitad de los registros de esa bolsa de trabajo corresponde a españoles con grado de estudios superior.

«Son personas con licenciatura, maestría, posgrado o doctorado cursados tanto en su país de origen como en el país de residencia, ya que varios de ellos culminaron estudios en México», explicó en un reporte.

El equipo de Manpower señaló también que la edad promedio de los registrados es de 31.7 años en mujeres y 35 en hombres, quienes en su mayoría reportaron experiencia en áreas de ventas, administrativas y turismo.

Según datos de la Encuesta de Población Activa realizada por el Instituto Nacional de Estadística de España, el índice de desocupación de ese país ibérico se ubica en 24.6 por ciento.

El número de desempleados en España, según la encuesta, alcanza los 5 millones 693 mil. En tanto, hay un millón 737 mil hogares españoles con todos sus miembros en paro.

Por otro lado, los datos estadísticos del Instituto Nacional de Migración (INM) muestran que la expedición para españoles de forma migratoria FM2 -que permite una estancia temporal hasta por 4 años para trabajar en México-, se incrementó 44 por ciento de enero, mes en el que se expidieron 58 documentos, a agosto, cuando sumaron 84.

Hasta agosto de este año, el INM había expedido 616 formas FM2 para españoles, cantidad que superó en 4.5 por ciento las expedidas en el mismo periodo de 2011.

Durante el primer semestre de 2012, España se ubicó en el primer puesto de la lista de países europeos cuyos ciudadanos obtuvieron permisos de estancia legal para trabajar en México, seguido por Italia con 308 documentos y Francia con 274.

El documento para inmigrantes FM2 otorga permiso legal de trabajo a artistas y deportistas, asimilados -quienes tengan vínculos matrimoniales, vivan en unión libre o tengan hijos mexicanos-, trabajadores con cargos de confianza y científicos.

También para quienes tengan familiares mexicanos, para inversionistas, profesionales, rentistas y técnicos.

Del total de documentos para inmigrantes españoles otorgados por el INM en el periodo de enero a agosto de este año, el 37.3 por ciento correspondió la característica migratoria de cargo de confianza y el 42.8 por ciento a quienes tienen familiares mexicanos.

Además de los documentos FM2 expedidos por primera vez, en el mismo periodo se expidieron también un total de mil 816 refrendos a los permisos de los españoles que ya trabajaban en el país.

Así, 652 españoles que ya tenían cargos de confianza refrendaron sus permisos, lo mismo que 691 que tienen familiares mexicanos, 158 asimilados y 145 técnicos.

La forma migratoria FM3 otorga permiso de trabajo a quienes realizan actividades no contempladas en la forma FM2 como meseros, obreros, trabajadores de la construcción y choferes, entre otros.

La expedición de formas FM3 para españoles con intenciones de trabajar en el país también registró un aumento, ya que durante 2011 se expidieron un total de mil 443 documentos y para agosto de este año ya se había alcanzado la cifra de mil 319 formas expedidas.

‘Si nos va mal habrá que irse’

Con su empresa en la maleta, Ángel Sanz llegó de España en septiembre de 2011.

Madrileño de nacimiento, montó hace nueve años, con una socia, una empresa que distribuye productos para laboratorios de investigación de biología molecular.

Desde febrero de 2012, Diffractia tiene ahora una sucursal en el departamento de Ángel en la Colonia Juárez.

Químico de profesión y con 15 años de experiencia en el mercado de los productos para investigación, trabaja desde casa para proveer a institutos de biotecnología, biomedicina y fisiología, entre otros, e incluso ha hecho negocios con el Centro Médico Siglo XXI y el Hospital de Pediatría.

«La crisis ha afectado a todo el mundo. Este año lo estamos notando bastante porque nuestro cliente en España es principalmente el Estado, la administración, el gobierno, que es el que tiene los laboratorios de investigación más fuertes. Entonces, cuando los recortes que hace el gobierno en investigación son bastante grandes pues nosotros lo notamos porque es nuestro cliente principal», explica.

El negocio no va mal para estar empezando, dice, y además hay menos competencia que en España. Aún así, no sabe decir cuánto tiempo se quedará en México porque, aunque su plan es probar por lo menos durante tres años, tampoco descarta la posibilidad de que la empresa no tenga éxito.

«Hombre, si nos va mal habrá que cerrar e irse, pero es que España está muy mal», señala.

Haciendo recuento, Ángel concluye que la crisis en España no ha dejado sin trabajo a sus amigos ni a su familia, pero reconoce que hay sectores muy golpeados.

«La construcción y los servicios, porque la gente tiene menos dinero y por lo tanto gasta menos, entonces los restaurantes, los bares, los sitios de ocio pues lo notan más. Ha subido además el IVA, que ya está en 21 por ciento, y pues eso se nota», apunta.

Lo único que no le ha sentado bien de México es el picante. Aunque asegura que le encanta el pozole blanco, el verde y el rojo, confiesa que todavía no se acostumbra a la cantidad de chile que lleva la comida mexicana.

«Se parece mucho a un cocido pero en vez de con garbanzo con maíz, pero me encanta», comenta. «Y el marisco lo tenéis muy rico también aquí».

Con 44 años, se dice contento en nuestro País, y aunque no ha pensado en establecerse definitivamente o en formar una familia, tampoco descarta la posibilidad de casarse con una mexicana.

«Si sale, sale», dice alzando los hombros.

‘La gente tiene menos ilusión’

Montse Espert llegó a vivir a la Colonia Roma de la mano de Pablo Mañó, su esposo, en julio de este año.

Valencianos ambos, llegaron originalmente a Durango desde febrero. La empresa para la que trabajaba en España envió a Pablo a México para dirigir un proyecto de energía fotovoltaica.

Cuatro meses después empezaron los problemas.

«De pronto la empresa empezó a no funcionar bien. Las cosas empezaron a ir mal y en determinado momento nos dijeron que teníamos que volver a España porque se paralizaba todo momentáneamente», relata Montse.

México entonces se convirtió en una opción viable para Pablo, quien con el tarjetero lleno de contactos consideró que lo mejor sería buscar trabajo aquí.

«Conociendo la situación de España no quisimos arriesgarnos porque no lo veíamos claro. Mi marido prefería dejar la empresa, no arriesgarse a volver a España y perder el trabajo en unos meses y luego tener que volver aquí a buscar oportunidades», explica la mujer.

En Valencia, Montse llevaba la administración del negocio de su familia, un taller de reparación de vehículos donde trabajaba todo el día, por lo que al llegar a Durango y después al Distrito Federal su vida dio un giro completo.

«Llegué a Durango y ahí no trabajaba, entonces lo que hice fue apuntarme a inglés, pero pasé de trabajar todo el día a no tener una actividad fija, pero bueno lo viví diferente, lo que hice fue salir, conocer la ciudad, mirarme cositas para estudiar», recuerda.

Ahora Pablo trabaja para otra empresa española del ramo de la energía y Montse acaba de encontrar trabajo en un spa a unos pasos de su casa. En España estudió estética y es masajista.

Aunque se le nota la nostalgia cuando habla de sus familia y sus amigas, asegura que la gente en México es encantadora.

«La gente aquí es genial, yo no he tenido queja nunca. En Durango yo adoraba a toda la gente, me adoraban. En el momento que tuvimos que salir de Durango y venirnos aquí todo el mundo nos ayudó, no tuve ningún problema», comenta sonriente.

Aunque se dice contenta en la Ciudad de México, donde piensa estudiar la universidad y seguir trabajando medio tiempo, no deja de extrañar el verano y la playa de Valencia y el tono de voz le cambia cuando habla de su tierra.

«La situación está muy complicada. Yo vivía en un pueblo y sí que ves, por lo que te van contando en la calle, que cada vez la gente tiene menos ilusión, están tristes», lamenta.

«Entre mis amigos hay gente que hace dos años que no tiene trabajo o que trabaja muy esporádicamente, a lo mejor en trabajos de tres cuatro meses y luego se van a la calle, eso te lo encuentras en todos los lados».

‘La lógica natural es emigrar’

Mientras cuenta su experiencia en México, Miguel Moreno se mantiene atento del celular. Está en búsqueda de trabajo y confía en que el teléfono sonará en cualquier momento.

Llegó al País el 4 de enero procedente de Albacete, de donde es originario. La empresa para la que trabajaba tenía una planta en Tijuana pero en agosto la crisis española provocó el cese de actividades y se quedó sin trabajo.

Estudió matemáticas y también es ingeniero en programación. Tiene 37 años y su experiencia laboral incluye trabajos como profesor y como programador. En los últimos años se ha dedicado a la comercialización de paneles solares.

Confiesa que en un principio, cuando decidió quedarse, no dejaba de pensar en las veces que escuchó que en México «todavía existe cierto odio hacia los españoles», pero asegura que, al contrario, la gente lo ha tratado muy bien.

Además, remarca, las oportunidades de negocio no son ni remotamente parecidas entre España y México en este momento.

«Ésta es una economía pujante, se ve interés, se ve movimiento económico, se ven oportunidades tanto para trabajar para otra persona, como para plantarte tú, montarte tu negocio, hacer tu historia. Yo creo que ahora mismo el sitio idóneo (para trabajar) es México, sin lugar a dudas, es una apuesta clara y segura», comenta.

Miguel analiza la situación económica en España y siempre llega a la misma conclusión. Es terrible.

Enlista las desventajas: el nivel de paro alcanza el 25 por ciento, todos los días se pierden puestos de trabajo y no se están generando nuevos empleos.

«Yo tengo amigos en España que llevan ya dos años en paro, buscando, moviéndose, y no hay nada. No hay nada en Albacete, no hay nada en Valencia, no hay nada en Madrid, no hay nada en Barcelona. Es una cosa muy grave, un verdadero drama», lamenta.

«Mi ciudad es una ciudad pequeñita que no llega a 200 mil habitantes y en septiembre que estuve allá es de verdadera lástima. Hace cuatro años estaba rebosante de vida, el polígono industrial era uno de los mayores de la zona con una actividad empresarial brutal.

Así explica Miguel su decisión de quedarse en México: «La lógica natural es emigrar y como decimos buscarte las habichuelas. Si aquí hay buenos frijoles, pues nada, venimos por los frijoles».

Llegó solo porque Alicia, su esposa, todavía hace unos meses tenía trabajo, pero también para ella las cosas han cambiado.
«Acaba de entrar en la empresa más grande de España que es la del paro, y bueno, pues está considerando para finales de este año venirse para acá», explica.

Miguel asegura que siempre se preparó para las vacas flacas, por lo que trajo ahorros que, calcula, le alcanzarán para mantenerse hasta el año próximo pero está seguro de que encontrará trabajo mucho antes.

5 nov/amodom/ terra.com

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