Propuestas de seguridad

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Por GERALDO ROSARIO

Pasada la campaña electoral y llegando al punto mínimo de las pasiones políticas, podemos hacer un ejercicio analítico, acerca de las propuestas de seguridad, que varios candidatos presidenciales  mantuvieron a flor de labios y se ufanaban de que tenían a mano, el plan maestro para acabar con la delincuencia y la criminalidad que azota el país.

Una de las propuestas que más nos llamó la atención en este pasado proceso, fue la que hiciera el principal candidato de la oposición Mr. Luis Abinader, quien en el mes de febrero anunciaba al ex alcalde de New York Rudolf Guilliani como su asesor en materia de seguridad.

Guilliani quien al ocupar la alcaldía de new york logro una reducción significativa de la criminalidad en esa gran urbe, Más que una propuesta, queremos pensar que esta presentación del ex alcalde neoyorquino, más bien se trataba de la creación de un elemento nuevo en la campana electoral, que recreara los “éxitos y el prestigio”, que traía este personaje, por su experiencia  al ocupar la alcaldía de new york, para tratar de salvar la caída libre de la candidatura del PRM.

Ya en el mes de enero de este año era un secreto a voces y corrían  los rumores de que Luis Abinader se estaba agenciando (contratando) el apoyo  del ex alcalde, lo que inmediatamente dio a entender con claridad que Luis y su equipo estaban más perdido que el hijo de Limbert en cuanto a seguridad se refiere.

No es que las experiencias extranjeras sean inaplicables en nuestro país, es que antes de formularlas hay que tener bien claro las diferencias legislativas que existen, la cultura respecto a la aplicación de la ley, la fortaleza institucional de los estamentos anticrimen de new york y los Estados Unidos. Pero sobre todo tener en cuenta las realidades y el conocimiento de nuestra problemática y la política criminal empleada por los diferentes  gobiernos que hemos tenido.

Pero el despropósito llamado propuesta no surtió efecto positivo alguno, por consiguiente contribuyó un poquito más, en el descalabro inminente de una propuesta vacía y sin sentido que presentaba un candidato destinado indefectiblemente a perder.

La primera metida de pata la dio el propio Abinader al atreverse a visitar el sector de Villa Duarte en Santo Domingo Este, junto a su nuevo asesor de seguridad importado From NY…  Sin ánimo de ofensas, esta maniobra solo nos recordaba un capitulo en que la vecindad del chavo de ocho, se trasladaba a Acapulco…jajaja

Abinader fue a mostrarle Villa Duarte a Guilliani, un lugar que Abinader conoce a la “perfección” tanto como yo sé de matemáticas; de que 4×4 =29.

Pero este cuco de propuesta (personalizada en Gulliani), cuyo objetivo fue politizar con fines meramente electorales el tema de la seguridad en la Republica Dominicana,  le paso como Chacumbele que el mismo se mató, solo vasto con que el importado hiciera su primer informe, de inmediato mostro sus altos niveles de desconocimiento del país, de las estadísticas locales y de la política criminal que implementa el gobierno, los actores naciones en el área le mandaron hacer bien su tarea.

Hay que destacar para salir del ámbito Guilliani, que el grueso de antisociales que incidieron en su gestión en los años en que fungía como alcalde de New York, eran en su mayoría inmigrantes y fueron deportados hacia sus países de origen.

Pregunta   ¿En la RD, hacia donde vamos a deportar nuestros delincuentes?

Relativamente es fácil reducir los niveles de criminalidad bajo ese esquema, ya que los deportados no vuelven a delinquir en NY (salvo excepciones), pero nuestra realidad es tan distinta que los ex carceleros locales casi siempre son reincidentes y no tenemos hacia donde deportarlos.

Se les olvido sobremanera un principio que algunos estudiosos y sociólogos han citado: “muchos países se parecen a la Republica dominicana en cuanto a las problemáticas sociales, pero la Republica dominicana no se parece a esos países”.

Pero la propuesta de seguridad de Luis fue tan pobre, que ofreció un pago de 500 dólares para los policías como sueldo mínimo, sin contemplar en primer lugar que el planteamiento tiene un defecto de origen “los dólares” y esto no se circunscribe al ámbito local, pensábamos que los policías y los miembros de las FFAA ganaban en pesos, no en dólares.

Además, decirlo es muy bonito 500 dólares, pero haría falta un Rafael Calderón cualquiera para preguntarle ¿De dónde se sacaran esos cuartos?

Es una lástima que la propuesta de seguridad de un candidato que aspiraba a dirigir los destinos nacionales y que saco alrededor de un 35 % del voto a nivel presidencial, sea tan superflua y vacía.

Hay que reflexionar profundamente entorno de cómo mejorar los niveles de criminalidad en la Republica dominicana, pero de manera seria y en pos de mejorar y contribuir con el trabajo del gobierno (cual sea), a favor de la sociedad.

Afortunadamente hoy más que nunca toma vigencia la frase del profesor Juan Bosch de que “el dominicano conoce al cojo sentado y al ciego durmiendo”

Y todavía se mueve.

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