Resucita socialismo en Francia

PARÍS/AP.– Francois Hollande, un socialista de modales suaves que quiere brindarle mejor atención a los desempleados y los pobres en Francia, competirá en una segunda ronda electoral contra el presidente conservador Nicolas Sarkozy, en una votación que podría alterar el panorama político y económico de Europa.
Hollande llegará a la vuelta del 6 de mayo con la sartén por el mango, después de obtener el domingo en la primera ronda una ventaja estrecha sobre Sarkozy, quien durante su campaña defendió las políticas de mano dura contra la inmigración.

En la mayor sorpresa de la campaña, casi uno de cada cinco electores votaron por la candidata de ultraderecha Marine Le Pen, dándole un sólido tercer puesto y la oportunidad de modificar la política francesa con su temario en contra de los inmigrantes, dirigido a los millones de musulmanes que viven en Francia.

Con el 93% de los votos escrutados, Hollande tenía un 28,4% de los sufragios, seguido por Sarkozy, con 27%, según las cifras publicadas por el ministerio del Interior.

Le Pen recibió el 18,3% de los votos, el mejor resultado que haya tenido jamás el partido Frente Nacional, fundado por su padre, Jean-Marie Le Pen. En cuarto lugar quedó el izquierdista Jean-Luc Melenchon, con un 11%, seguido por el centrista Francois Bayrou, con un 9,1%, y otros cinco candidatos con un porcentaje mínimo.

La participación de votantes fue sorprendentemente alta también, de más de 80%, a pesar de la preocupación de que la campaña, centrada en la nostalgia de un pasado con más protección social no sería capaz de inspirar a los votantes.

Hollande, de 57 años y quien ha preocupado a los mercados financieros con sus promesas de impulsar el gasto del gobierno, se comprometió el domingo por la noche a reducir las enormes deudas de Francia, impulsar el crecimiento y unir a los franceses después de la división que trajo el primer mandato de Sarkozy.

«Esta noche voy a ser el candidato de todas las fuerzas que quieran darle la vuelta a la página», afirmó Hollande a una multitud extasiada en su feudo político de Tulle, en el centro de Francia.

En su sede de campaña en París, Sarkozy dijo que reconoció la preocupación de los votantes por el empleo y la inmigración, así como «la preocupación de nuestros compatriotas por preservar su forma de vida».

Facebook Comments