Robinson Canó, el ser humano que ahora conocí

Robinson Canó, el ser humano que ahora conocí

Miguel_MelencianoPor Miguel Melenciano

 

New York, NY.-Es verdad que los medios de comunicación construyen la imagen de una figura, en dos vertiente; positiva o negativa, máxime cuando se encuentran de por medio componente sentimentales, y quien es objeto de la atención de estos medios, es considerado una persona publica por la función o labor que realiza.

Ahora bien, cuando vemos, escuchamos y parpamos por nosotros mismos, la persona de quien se quiere crear una imagen negativa o positiva, se nos presenta la oportunidad de valorar en su justa dimensión, si estos dos perfiles concuerdan con el individuo, y por ende, a cuál de ellas les daremos créditos.

Frederick Martínez nos brindó a todas las comunidades, esa ocasión -a través de su programa de televisión «Pégate y Gana con Domingo y el Pacha», que se trasmite los sábados por Color Visión y se retransmite aquí, por Televisión Dominicana- de conocer y evaluar las partes más íntimas de este formidable atleta, ejemplar hijo, y excelente padre.

Esta vez le tocó a todo un pueblo allende los mares, poner a pruebas los sentimientos, y justipreciar las acciones positivas de un ser humano excepcional, que deja atrás todo el lujo que brinda la fama y el dinero, para venir a su país, a compartir y ayudar los suyos. Escuetamente, escribimos de Robinson Canó.

Sí, ese mismo; que da más valor a la amistad que al dinero; que invierte miles de dólares de los que ha ganado, para que jóvenes de su natal San Pedro de Macorís puedan alcanzar el sueño dominicano de llegar a las Grandes Ligas para hacerse un mejor futuro; el que sirve de ejemplo para que otros chicos sigan su camino.

Canó, con sus abrazos afectivos a los niños agrupados en el estudio, no dejo duda de su esencia y cualidad diferenciadora entre sus pares del beisbol. Sin pose, y con la sencillez que le caracteriza dejo claro, que es una amante de los infantes, cualidad -al parecer- heredada de su progenitor, quien nunca se despegó de él, desde su nacimiento, hasta llegar a ser, más que padre, amigos.

Hombre de una familia unida, que se complementa uno a los otros, como nos presentaron sus abuelos, es seguro que Robinson Canó trasmitirá este fiel ejemplo a su primogénito, rompiendo de una vez y por toda, la propaganda mal intencionada que lo quisieron vender contrario al ser humano que es.

«Por sus hechos los conoceréis» reza una frase bíblica, y en este documental hemos podido saber al dedillo del auténtico Robinson Canó, poseedor de la humildad como base y fundamento de todas virtudes, y que sin ella no hay alguna que lo sea, cómo lo definiría Miguel de Cervantes, condición especial que lo hacen ser una «Estrella por Siempre».

 

 

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