Turismo: mina de oro que debemos cuidar

El turismo dominicano se consolida con el aumento sorprendente de la llegada de turistas y, ahora, en momentos difíciles para la economía dominicana, parece que se convertirá de nuevo en el principal sostén económico, situación que nos debe llevar a reflexionar sobre la necesidad de cuidar este importante sector.

Según las últimas estadísticas de turismo, emitidas en el informe mensual del Banco Central, en los primeros cinco meses del año la República Dominicana ha recibido 2.1 millones de turistas, con un crecimiento por encima de un 5%, lo que significa que las proyecciones son para superar los 5.0 millones de turistas durante el 2011 y los aportes podrían alcanzar los 5 mil millones de dólares.

Son cifras alentadoras para las autoridades del Ministerio de Turismo y la República Dominicana en general; es que a pesar de las convulsiones económicas en el mundo, del problema del cólera que afectó a nuestros vecinos haitianos y que afecta a cientos de dominicanos en diferentes comunidades, nuestro turismo sigue en crecimiento y sigue siendo atractivo para los turistas extranjeros.

El Ministerio de Turismo, el sector hotelero y turístico en general, deben recibir todo el respaldo necesario, para mantener una agresiva campaña de promoción interna y externa, y continuar desarrollando políticas conjuntas tendentes a eliminar los arrabales ubicados zonas cercanas a los polos; facilidades para construcción de nuevas habitaciones, seguridad jurídica para las inversiones y lograr una mayor diversificación de la oferta turística.

República Dominicana es una mina de oro en materia de turismo, pero debemos cuidarla y fortalecer la oferta. El Ministerio de Turismo debe seguir desarrollando a Puerto Plata, fortalecer más los polos de las provincias La Altagracia, La Romana, San Pedro de Macorís, especialmente Juan Dolio; Santo Domingo, especialmente la Zona Colonial y Boca Chica; y Santiago y La Vega, con su turismo religioso y el ecoturismo.

Además, hay que seguir fortaleciendo el turismo en el Nordeste, en la bella y paradisíaca Samaná; extenderse a María Trinidad Sánchez, que tiene hermosas playas y otros atractivos; y algo muy importante, implementar políticas serias con relación al turismo en la región Sur, porque es inexplicable que ningún ministro de Turismo haya logrado desarrollar tantos proyectos turísticos anunciados para Pedernales y su hermosa Bahía de las Aguilas; igual que los proyectos de Barahona.

El Estado no debe descuidar en absoluto el turismo y, más que eso, debe reforzar todos los planes para fortalecer y desarrollar los polos; este país es el líder del turismo en el Caribe y podemos convertirnos en líder de América Latina, pero hay que seguir aplicando políticas, invertir más recursos, no escatimar esfuerzos en materia de promoción y diversificar nuestra oferta. Si hacemos esto, el turismo dominicano podrá pronto aportar más de US$20 mil millones a la economía.

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