Un año perdido en el Servicio Exterior

misaelPor MISAEL PEREZ MONTERO
Dirigente del PLD España
 

Mi memoria retrocede a tiempos pasados, aproximadamente hace un año y pico, cuando mis oídos escucharon el discurso esperanzador del Presidente Danilo Medina ante el hemiciclo bicameral del Congreso Dominicano y entonces pensé sobre el nuevo papel que debían asumir cónsules, embajadores y diplomáticos en el exterior.

Pero como cual comedia de Aristófanes o Shakespeare, pareciendo mejor estas, así quedó el servicio en el exterior.

Sin duda alguna se ha perdido un año de trabajo en Exteriores y parece que no fue ni la música,  ni la partitura, mucho menos la batuta, las que fallaron; sencillamente no eran los músicos los adecuados y el auditorio le quedó demasiado grande para lo acostumbrado.

Las intenciones del Presidente eran buenas; siguen siendo buenas, pero no contaba con la regla de oro del boxeador, que para noquear al adversario se ha de entrar cuerpo a cuerpo, y el Exterior no es una provincia del país, a menos que se quiera tumbar por puntos.

Fuera no llega ni el 50%, ni el 80% de las encuestas, mucho menos afanes reeleccionistas, aquí todo es frío y siempre sometido a comparaciones con lo que se vive a diario en el país y las imágenes de gestión gubernamental la encarnan los funcionarios, no el presidente.

Parece ser que la realidad se ha impuesto a los sueños, o por lo menos de eso quiere convencerse mi subconsciente, al vivir un año perdido y sueños truncados en el Servicio Exterior.

Las escalinatas de la escalera palaciega se han alargado, las piernas se resienten y se ha de ir soltando lastre para subirla, los heridos se van quedando en el camino, pero mientras sean heridos no pasa nada, para ellos siempre habrá hospitales o médicos, ya que una vez curados volverán a la lucha. Lo trágico sería que esos heridos se dejen morir en el camino, pues ya no habrá futuro para los que están, para los que ambicionan mantenerse, ni para los que se esfuerzan en llegar.

Prefiero creer al vulgo; a radio bemba; a las plumas bien informadas; a los tertulianos, aún mas, quiero convencerme de que aún el presidente Danilo Medina no es libre de las facturas del pasado gobierno y de aliados que elevan demasiado el interés de la hipoteca; hasta el punto que no haya dado la posibilidad alguna para haber hecho los cambios que demandaba el edificio de Exteriores.

Un crecimiento económico por debajo del 2% y una divisa en alza, frente a una economía mundial en recesión, no son buenos augurios para la economía Dominicana. Esto debe alertar al gobierno en la implementación de otras alternativas, y el papel del Servicio de Exteriores debe ser una carta debajo de la manga. Ya no se trata de cumplir compromisos políticos electorales sino de la búsqueda y apertura de otras gestiones gubernamentales que puedan ayudar a la economía del país, a la gestión del presidente Medina, y a que el propio partido siga siendo el referente de la llamada “fábrica de presidentes”.

Hemos perdido un año en el Servicio Exterior, al menos eso creo, posiblemente me equivoque en mi reflexión o quizás no. En política a veces suele ser perjudicial decir en público lo que todos susurran a cuatro esquinas pero no lo sabremos si no se hace el intento.

Por lo que recalco que este articulo no va contra el presidente Danilo Medina, Dios me libre, ni contra nadie personalmente, no tengo ninguna animadversión contra ningún funcionario del Servicio Exterior simplemente mi conciencia me obliga a la coherencia.

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