Vallecas, de mítico barrio a barrio olvidado y degradado de Madrid

Los vecinos explotan ante la inseguridad y el desorden público.


Hubo una época que el barrio de Lavapiés, en la zona centro de la capital, era el foco de toda atención mediática. Antiguo barrio con pedigrí castizo, esencial para Madrid, pasó en unos años a ser un auténtico gueto por la ausencia de planes urbanísticos y exceso de inmigración marginal. Poco a poco renació de sus cenizas y ahora es un ejemplo de convivencia y foco de la escena cultural. Pero el que ahora atraviesa el proceso contrario es Vallecas, otro barrio de mito para la capital.

Madrid, España.- Los vallecanos explotan. «Estamos en el más absoluto desamparo: suciedad, altercados, nulas infraestructuras… ¿para qué seguir?». Es la voz de Emilio, vallecano de toda la vida, orgullo de su barrio y su pertenencia al mismo, pero igualmente cansado del deterioro que está atravesando este famoso barrio de Madrid, clave en la escena punk y rockera en los años 80, la década de la Movida madrileña.

El abandono que denuncian los vecinos es total y las noticias negativas no dejan de llegar, mientras el descontrol de población marginal sigue tomando el barrio. Los vallecanos no son racistas, no son xenófobos. Saben cuál es el problema, pero no miran la raza. Denuncian que los menores latinos, en su mayoría ecuatorianos, también con importante calado en el colectivo dominicano, tienen tomado el barrio con sus bandas de delincuencia organizada. Son delincuentes juveniles o algo peor: Los Ñetas y los Latin Kings, de sobra conocidos por los vecinos de grandes ciudades, como Madrid o Barcelona.

Este mismo mes llegaba otra noticia que describe bien la situación: la Policía arrestaba a 8 a miembros de Los Ñetas por el homicidio de un joven Latin King perpetrado el pasado día 22 de junio en el barrio. Entre los detenidos, los presuntos autores materiales de la muerte y 4 menores de edad que se encontraban en fase de iniciación para entrar a formar parte de la banda. La cantera del crimen está en marcha.

«¿Quién nos defiende a los vecinos de Vallecas? ¿Quién vela por la seguridad de nuestras calles? ¿Cómo es posible que cada fin de semana estemos siempre con peleas de pandillas, inseguridad y altercados? ¿Cuántos muertos más hacen falta para que se acometa un plan eficaz de seguridad?», vuelven a clamar los vecinos a este diario, hartos de la indefensión y la falta de respuesta de las fuerzas del orden en la capital. Otro vecino nos da otra versión: «Presencia policial sí que hay… ¿para dar sensación de falsa seguridad?».

Pero no sólo se habla de violencia y delincuencia. «Desde aquí denuncio el estercolero en que se ha convertido el Bulevar de Vallecas y su entorno», nos comenta Emilio, muy cansado por la dejadez que sufre la zona. Existe, al parecer, una proliferación de pandillas de jóvenes, en su mayoría latinos, que se dedican a emborracharse en los locales de la zona y a buscar peleas todos los fines de semana, «convirtiendo la zona en el nuevo Bronx de Madrid», nos relata. Los elementos marginales también incluyen a colectivos de jóvenes dominicanos que han aparecido en la zona nueva de Puente de Vallecas.

Y otro tema: la pobreza y la mencionada marginalidad. El barrio está en el límite: el porcentaje de desempleo juvenil es del 47%, el de absentismo escolar es también alarmante y la economía sumergida que se mueve gracias al robo y la droga es otro síntoma de caos. «Es un cóctel molotov difícil de asumir, por no hablar de la reducción en los presupuestos sociales (talleres para jóvenes delincuentes, drogadictos…)», resume el vallecano Emilio, que lamenta la ‘fuga’ de vecinos «Yo conozco a gente del barrio de toda la vida que se han tenido que cambiar, hipotecándose más, a otro barrio… es muy fuerte».

Bandas organizadas

 

En cuanto a la situación de las bandas latinas, ésta no es nueva, como es sabido. Hace años que Los Ñetas impusieron su ley en el barrio de Vallecas, quienes disputaron el territorio a la banda rival, los Latin Kings, dando lugar a una guerra de bandas que aún sigue vigente. Tan vigente como que el 27 de abril, miembros de bandas mataron al jovenJorge Luis Costas de dos disparos y el 22 de Junio, a Ramiro David, a éste con un profundo corte de una botella rota.

A Jorge Luis Costas lo mataron con una pistola modificada un grupo de dominicanos que reclamaban su espacio en la zona de Plaza de Puerto Rubio, junto al bulevar. Fueron miembros de grupos bien conocidos en los juzgados de Madrid, con nombres como Dominicans Don’t Play (DDP) o los Trinitarios.

Son jóvenes, apuntan estos vecinos, ya documentados en el mundo de las bandas criminales, que apenas rondan los 20 años, no tienen formación ni ocupación profesional conocida, viven al margen de la sociedad amparados en la legalidad de su situación en España, y en gran parte de casos mantienen una doble vida al margen del conocimiento de sus familiares más próximos.

Cuando sí tienen lugar los registros policiales, los requisamientos son auténticos espectáculos de arsenales, dignos de película. Los agentes encuentran machetes, cuchillos, pistolas modificadas… «Desde hace 3 o 4 años para acá el rosario de incidentes en el Bulevar de Vallecas es para escribir una enciclopedia…», denuncia un vecino. Creen que en cualquier momento se repetirá otra tragedia digna de llenar minutos y minutos de televisión y páginas y páginas de sucesos en los periódicos.

«¿Recuerdas la escena de terror de un hombre cortando un brazo con una catana a otro, al que posteriormente se le pudo reimplantar…? Si te pasas un fin de semana cualquiera verás lo que te digo, se palpa en la atmósfera…… la violencia, la energía negativa y el personal que se mueve por ahí…», denuncia Emilio con tristeza, cuando habla de su barrio de toda la vida, ahora venido a menos y camino de la marginalidad plena.

 

19 Jul/ Amo Dom/DiarioCritico

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