¿Cuanto dinero necesita un comunitario para vivir con su esposa en Barcelona?

Barcelona(legalcity.es) .-A.Z.Z lleva más de cinco años casada con su esposo alemán en España. Ambos residen en España. Era titular de una Tarjeta de Familiar de Comunitario bajo el supuesto de ser cónyuge de un ciudadano comunitario. Por estar mal asesorada dejó caducar su Tarjeta y no le quedó otra opción que volver a empezar de cero solicitando nuevamente su Tarjeta de Familiar de Comunitario al amparo del RD 240/2007 (Real Decreto 240/2007, de 16 de febrero, sobre entrada, libre circulación y residencia en España de ciudadanos de los Estados miembros de la Unión Europea y de otros Estados parte en el Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo).

Cuando había obtenido su primera Tarjeta la Normativa no le exigía “medios económicos” pero ahora, para solicitar la nueva Tarjeta se encuentra con que la Normativa ha cambiado y sí necesita su cónyuge demostrar medios económicos para que ella pueda residir en España junto a su esposo, en base al art. 7.1 del RD 240/2007 modificado por el Real Decreto Ley 16/2012, de 20 de abril.

Cuando A.Z.Z presentó su expediente, sin asistencia profesional, le fue requerido que aportara “documentación acreditativa de que el ciudadano de la UE se encuentra en alguno de los supuestos previstos en el Art. 3 de la Orden PRE/1490/2012 (BOE10/07/12)”. Se acercó a Legalcity (un despacho constituído como Sociedad Limitada Profesional inscrita debidamente en el Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona) y pocos días más tarde, el 26 de septiembre de 2012, este despacho aportó un seguro médico privado de ella y de su cónyuge más un extracto banacario de su esposo en el que prueba tener 88.646,28 euros en una cuenta de un banco español.

Para nuestra sopresa, dos días más tarde la oficina de extranjeros dictó resolución “No Favorable” a su solicitud y hoy hemos obtenido en nuestras manos la resolución que en efecto, certifica que la causa de denegación es que, a juicio de la oficina de extranjeros de Barcelona “no ha quedado acreditado en el expediente que se de algunas de las circunstancias previstas en el artículo 7.1 del RD 240/2007 2007 modificado por el Real Decreto Ley 16/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la Calidad y Seguridad de sus prestaciones, que demuestren la posesión de recursos suficientes para no convertirse en una carga para la asistencia social en España durante el período de residencia”.

Si con casi 90 mil euros en una cuenta bancaria, por la que se ha rendido cuenta a la Agencia de Administración Tributaria (Hacienda) no es suficiente ¿cuánto dinero entonces necesitará el esposo de A.Z.Z  para que pueda vivir con su mujer en Barcelona? ¿Dónde está el derecho constitucional que ampara que un ciudadano pueda convivir con su cónyuge? Según el jefe de la sección de comunitarios de la oficina de extranjeros de Barcelona “tienen que ser entre 250 y 300 mil euros”. Y citamos a este responsable porque ha sido quien nos ha dado esta respuesta ya que no tenemos acceso a la “Instrucción” que habla de las “cantidades”.

Legalcity se ha puesto en contacto esta misma mañana con los responsables de la oficina de extranjeros de la Calle Murcia 42 y después de una tensa conversación no se encontró respuesta más allá del reproche del por qué hacíamos públicos en las redes sociales o en nuestra página web este caso. Nuestro compañero Guillermo Morales Catá en representación de Legalcity y de A.Z.Z fue quien tuvo esta “reunión” con los representantes de la oficina de extranjeros; representantes sobre los cuales no nos cabe la menor duda de que son excelentes profesionales y de una gran calidad humana pero que juzgan las vías que utiliza un despacho para quejarse.

Posteriormente nos dirigimos a intentar mantener una conversación con la directora de la oficina de extranjeros de Barcelona en la sede de Paseo San Juan, la Sra. Elena Nieto, pero muy amablemente nos comunicaron que la compañera Nieto tenía una jornada muy ocupada y que no podía recibirnos; “escibirle un mail para que podáis coordinar un encuentro con ella”, nos dijo la funcionaria que amablemente nos atendió; cosa que ya hemos hecho y estamos a la espera.

Cabe preguntarse varias cosas ¿por qué se molesta la oficina de extranjeros que los despachos y las personas se expresen libremente a través de las redes sociales y expresen su malestar? Es evidente que la resolución de A.Z.Z será recurrida potestativamente mediante un recurso de resposición o por la vía contenciosa; pero más allá de las opciones legales que la Ley nos permite, los ciudadanos podemos expresarnos libremente donde nos apetezca.

Podríamos estar equivocados en las formas. Podría ser. Pero con total seguridad no estamos equivocados en lo absoluto o en caso contrario que nos desmientan. Es más, Legalcity ha sido un equipo que siempre se ha distinguido por encima de cualquier cosa, por su calidad humana y no está en lo absoluto cerrado a hacer una rectificación pública si nos hubiéramos equivocado. Pero la Administración tiene que entender de una vez y por todas que un despacho no tiene por qué dar explicaciones a la Administración sobre su forma de expresarse; en cambio la Administración sí tiene la obligación de dar cuentas a los ciudadanos y de hacer públicos los criterios que maneja a la hora de interpretar la Normativa; en este caso, la Normativa de Extranjería.

¿Por qué se molesta tanto la oficina de extranjeros cuando una entidad o una persona física se queja sobre determinadas actuaciones? ¿Por qué? ¿Por qué sin embargo esos que se quejan no tienen la delicadeza de ser agradecidos cuando un despacho como Legalcity reconoce el esfuerzo de la oficina de extranjeros a través de la propia subdelegación del Gobierno en Barcelona? ¿Es que acaso solo puede existir el verbo cuando algo incomoda y no cuando algo se reconoce? ¿No será mejor siempre llegar a acuerdos y unir fuerzas para que al final sea el ciudadano, para quienes todos trabajamos, el que tenga la mejor solución? ¿Dónde está la actitud garantista y el compromiso con los principios de los procedimientos, como debe ser en este Estado de Derecho en que vivimos?

No pretendemos con este texto un encontronazo frontal con la Oficina de Extranjeros de Barcelona. Nada más lejos de la realidad. Los funcionarios y responsables de la Oficina de Extranjeros son personas serias, responsables, comprometidas con su trabajo; personas que tampoco escapan de los recortes y ajustes. No olvidemos pues, que son más las cosas que nos unen que las que nos distancian y el construir y fortalecer el Estado de Derecho y una sociedad mejor debiera ser lo que en realidad diera sentido a nuestras vidas.

 

5 dic/amodom/  legalcity.es

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