El clientelismo, el poder y la oposición en República Dominicana.

El clientelismo, el poder y la oposición en República Dominicana.

 luis-columna-solano20Por Lic. Luis Columna Solano / Politólogo 

 Miami, FL.  Muchas personas que han comentado el último artículo publicado por el doctor Leonel Fernández, ex presidente de la República Dominicana, titulado “El Poder y el Liderazgo entre Puestos y Sobrecitos” han sufrido una crisis de percepción sobre el verdadero mensaje y a quienes realmente va dirigido.

En dicho escrito, el líder del partido oficial hizo gala  de gran comunicador para trasmitir a la opinión pública y muy especialmente a los dirigentes  del Partido de la Liberación Dominicana, que en esta nueva etapa, él (Leonel) está viendo las cosas desde otro ángulo con la mirada puesta en el futuro.

 “Yo me voy con el que me de mi mangú”

 Esa expresión popular del argot dominicano,  habla por sí sola sobre la forma de hacer política en el país caribeño como expresión cultural patrocinada por todos los gobiernos que hemos tenido desde nuestra  fundación en 1844. A tal efecto, el Presidente Pedro Santana hizo uso de esta herramienta para introducir en la primera Constitución del 06 de noviembre de ese mismo año el artículo 210 que le daba poderes especiales a favor de sus adeptos y letal para sus adversarios.

De igual manera, durante las dictaduras de Ulises Heureaux,  mejor conocido como Lilís (1882-1884 y 1887-1899) y Rafael Leónidas Trujillo (1930-1961), el clientelismo político siempre estuvo activo, pero su mayor expresión fue escenificado  por  Dr. Joaquín Balaguer justo después de ajusticiamiento del tirano el 30 de mayo del 1961 y durante sus veintidós anos de gobiernos posteriores. Aquel mismo año se tomaron medidas más que cívicas y democráticas, complacientes, todas con el objetivo único de congraciarse con las masas enaltecidas con el régimen para finalmente convertirse en heredero político, social y económico de las fuerzas de la derecha conservadora.

Cuando se decretó la expropiación de los bienes de Trujillo, sus amigos y familiares y declarados de utilidad pública en vez venderlos, significó lo que hoy definimos como la malformación del Estado dominicano y su involución respecto a la concepción de la teoría del Estado Moderno.

Una vez, alguien dijo al doctor Leonel Fernández durante el desarrollo de su primera campaña electoral en 1996, que estaba seguro y más que convencido  que él vencería en cualquier escenario al Dr. José Francisco Pena Gómez y acto seguido el inexperto Estadista muy alegremente le preguntó que como sabía o podía afirmar eso y ese caballero exclamó: Lo sé porque una amplia mayoría de los oportunistas nacionales estaban detrás de su proyecto…. Dejo al doctor Leonel Fernández la revelación de aquel hecho.

En nuestra opinión, el ex presidente Fernández trató de trasmitir un mensaje claro y contundente a todos aquellos dirigentes oficialistas altos y medios que fueron sus discípulos  y que dejaron de serlo en mismo 16 de agosto del 2012, pero  que probablemente les volverán a jurar lealtad absoluta, una vez despejado el camino con miras a la candidatura presidencial 2016. De ahí el refrán que dice que el Estado no agradece pero tampoco guarda rencor.

La  falta de oposición, sega el debate y la opinión sobre Danilo y Leonel.

 La prensa sensacionalista, los comentaristas de opinión política y público general en su legítimo afán por llenar las páginas de los periódicos están  constantemente haciendo comparaciones y creando situaciones y especulaciones sobre el peso político y especifico del presidente Medina y el ex presidente Fernández y esto tiene que ver inequívocamente por la falta del rol de oposición que no está ejerciendo el Partido Revolucionario Dominicano.

Muestra de ello, lo constituyó el protagonismo que estos sectores de la vida nacional dieron a un Partido político emergente como Alianza País  y al cacareo del doctor Guillermo quien ha vuelto a las páginas centrales y últimas de los principales diarios del país.

 

 

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