Los cubanos reciben las nuevas normas migratorias con alegría aunque no faltan las quejas

La Habana, 17 oct (EFE).- Tras décadas de restricciones para viajar al extranjero, muchos cubanos reaccionaron con alegría ante la reforma migratoria conocida hoy, sobre todo por la derogación del permiso de salida, aunque no faltaron las quejas por las limitaciones que todavía se mantienen.

 Este martes la isla se despertó con el anuncio gubernamental de que a partir del 14 de enero de 2013 entrará en vigor una de las medidas más esperadas por los cubanos: la derogación del permiso de salida para viajar y la eliminación de la llamada carta de invitación.

María de los Ángeles, una oficinista 49 años, dijo Efe que la decisión «es favorable para los desplazamientos de los cubanos al exterior porque quienes tengan el dinero podrán pagarse los trámites y el pasaje, aunque no tengan familia o amigos en el exterior que los respalden».

«Podrán viajar con menos impedimentos, solo necesitarán de un visado del país que desee visitar», añadió.

Sin embargo, Elena, que es médico, expresó su disgusto al considerar que la ley anunciada «no es justa porque los profesionales son los que están ayudando a mantener el país».

«Para nosotros los médicos no es nada, tenemos que seguir pidiendo el mismo permiso de siempre para poder viajar, no es ningún cambio, es injusto porque los que no trabajan sí pueden salir y nosotros los que aportamos a este país tenemos limitaciones para asistir a un congreso o aceptar un contrato de trabajo», subrayó.

Elena dice que no quiere irse de Cuba, pero «sí que me permitan irme de vacaciones aunque sea un fin de semana de vacaciones a Cancún(México) o a Punta Cana (República Dominicana), o trabajar fuera con un contrato como otros sectores profesionales».

En ese sentido, la bloguera crítica Yoani Sánchez dijo en la red socialTwitter que «los médicos siguen estando desfavorecidos en la Ley Migratoria pues deben esperar por una liberación que puede tardar hasta 5 años» para salir de la isla.

Sánchez escribió en uno de sus «tuits» sobre el tema que no ve «grandes avances y mejoras», aunque se manifestó «optimista» y avanzó que «nada más que la nueva Ley Migratoria esté vigente voy a probar sus limites solicitando un pasaporte para viajar».

Para Yamila la perspectiva se torna diferente, porque según dijo a Efe ha recibido con gran alivio y alegría» la noticia de que serán eliminadas «barreras» para la entrada y salida de los cubanos en el país donde nacieron.

Ella vive desde 1995 en España y tiene un permiso de residencia en el exterior (PRE, como se conoce popularmente en la isla) que le permite permanecer hasta 11 meses en el país pagando un impuesto trimestral de 25 CUC (equivalentes a igual cifra en dólares).

«Lo esperaba desde el año pasado. Estoy encantada. Me han llamado muchas amistades para decirme lo de la nueva ley. Con tantas llamadas me parecía que se había adelantado mi cumpleaños», apuntó risueña esta mujer que lleva en Cuba año y medio para cuidar de su padre de 86 años que está enfermo.

Explicó que en su caso, además del impuesto trimestral debe pagar el seguro médico por 2.50 CUC diarios durante su estancia en el país, lo que representa un total de 83.30 por mes, pero «así y todo tengo la ventaja de que podré estar hasta dos años aquí».

Por otro lado, el economista disidente Oscar Espinosa Chepe ve en esta legislación el aspecto «positivo» de que termina con el requisito de la «carta blanca» y la de invitación para poder viajar.

Sin embargo, cree que «esto va a ser un reto para el Gobierno» porque «en Cuba hay muchas personas -sobre todo jóvenes- que aspiran a irse del país, incluso sin este tipo de medidas que flexibilizan la emigración, lo que se está viendo con frecuencia en sectores como el deporte y también con familiares de dirigentes».

«Hay un proceso de escape, de éxodo que estaba frenado por las restricciones migratorias», apuntó.

A su juicio, la única solución está en que «se cree una situación de esperanza para los cubanos, de un futuro próspero y esperanzador, pero lamentablemente hasta ahora las medidas que se están tomando en el país no apuntan hacia allá».

En esa línea, el opositor Elizardo Sánchez opinó que la «actualización migratoria» en Cuba «no pasa de ser un cambio cosmético con efecto mediático».

«Esto significa que miles de cubanos seguirán discriminados por motivos ideológicos o por alegadas razones de interés nacional como es el caso de los que han adquirido algún título científico o tecnológico en las universidades», subrayó.

Además indicó que desde el ángulo de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) que encabeza, «lo que ha hecho el Gobierno es reiterar su política anterior».

17 oct/amodom/ (Agencia EFE)

Facebook Comments