Madrid 2020: Siete claves para sumar votos ante un jurado imprevisible

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5sep/amodomAbc.es

Geopolítica, estrategia, deporte, química, dinero… hay muchos motivos que pueden sumar o restar votos en la elección de la sede olímpica

Si hay algo difícil de adivinar es el resultado de una elección de los miembros del Comité Olímpico Internacional (COI). Por una simple razón: sus más de 100 miembros provienen del mundo del deporte de alto nivel, de las federaciones, de las casas reales de medio mundo… son totalmente autónomos e independientes, y no tienen que dar cuentas a nadie del sentido de su voto, que por supuesto es secreto. No obstante, hay una serie de claves que permiten aventurar qué puede ocurrir el día 7 de septiembre en Buenos Aires.

1. La rotación continental nos favorece

No está escrito en ningún sitio, pero históricamente en la elección de la sede olímpica los continentes van rotando. En los últimos catorce Juegos, han saltado de este modo: Asia, América, Europa, América, Europa, América, Asia, Europa, América, Australia, Europa, Asia, Europa y América. En esta ocasión, la lógica señalaría que después de Río, los siguientes Juegos se celebraran en Europa. Aunque tampoco sería descartable Asia; de Tokio 64 se pasó a México 68 y de ahí a Munich 72. Pero sin embargo, de Moscú 80 se pasó a Los Ángeles 84, y de ahí a Seul 88.

2. El obstáculo de Europa 2024

Es una de las grandes incógnitas de esta votación. Buena parte de las adhesiones o la huída de apoyos a Madrid el sábado dependerán de si alguna gran ciudad europea -se apunta a París- tiene intención de presentar su candidatura a los Juegos de 2024. Eso supondría que habría personas haciendo «lobby» en Buenos Aires para evitar queMadrid salga elegida. La razón, la ya señalada de la rotación continental: es prácticamente imposible que el mismo continente organice dos ediciones consecutivas de los Juegos.

3. Ofensiva para captar el voto latino

El trabajo que se realizó la delegación de Madrid 2020 en la reunión extraordinaria de Lausana, en julio, fue magnífico. Tanto que muchos miembros del COI salieron ya con la decisión tomada sobre la ciudad sede de los Juegos de 2020. Especial relavancia tuvo entonces el apoyo que se consiguió de los influyentes miembros latinos del COI, a los que se supone vinculados sentimentalmente con España y, por tanto, inclinados a apostar por Madrid.

4. Demasiados Juegos celebrados en Asia

Los Juegos de Verano de 2008 se celebraron en Pekin (China). Los de Invierno de 2018, en Pyong Yiang (Corea del Sur). ¿Podrían celebrarse también los de 2020 en Tokio (Japón)? A primera vista, parece «demasiada» Asia para los gustos del COI. De hecho, este continente ha protagonizado los Juegos de Tokio en 1964; los de invierno de Sapporo en 1972; los de Seul en 1988; los de Nagano en el 98 y los de Pekín en 2008. Es decir, entre 20 y 24 años de diferencia de unos Juegos de Verano a los siguientes, y 26 años de diferencia entre los de Invierno. No parece que tenga mucha lógica que ahora protagonice dos de verano con 12 años de diferencia, y unos de invierno a sólo dos años de los de 2020. Sobre todo, porque las retransmisiones televisivas a las poderosas cadenas norteamericanas sufren mucho con el cambio horario con Asia. Claro que esto puede haber cambiado ahora que China y Japónson también fuertes mercados de televisión deportiva.

5. El apoyo inicial del voto anglosajón

Históricamente, explican quienes saben de olimpismo, España no recibía votos anglosajones. La «química» no fluía desde los tiempos de la presidencia de Juan Antonio Samaranch. Ahora, esto parece haber cambiado: sir Craig Reedie, presidente de la comisión de evaluación del COI, y anglosajón hasta la médula, fue quien dijo algunas de las frases de apoyo a Madrid que más pueden haber pesado, avalando la seguridad económica de la candidatura de Madrid para los Juegos a pesar de la crisis.

6. El potente «lobby» nipon

Tokio 2020 vuelve a presentarse, tras intentarlo para 2016. Y su proyecto es muy bueno. Además, tiene algo que a Madrid le falta: dinero. Nada menos que 45.000 millones de dólares depositados en bancos nipones para los gastos del proyecto. Los representantes japoneses están echando el resto: hacen «lobby» – cuentan a ABC fuentes del movimiento olímpico- de forma tan agresiva que hasta se presentan en los domicilios de los miembros del COI para contarles su proyecto.

7. Estambul y las piscinas

Estambul lo tenía todo a su favor: un destino exótico, puente entre dos mundos, un presupuesto diez veces mayor que el de Madrid, y la posibilidad de que Rogge cerrara su carrera como presidente del COI habiendo sido el primero que llevó los Juegos a Sudamérica y también a un país árabe. Pero toda luz tiene su sombra: en este caso, han venido de la mano de los disturbios callejeros, y de unas políticas desconcertantes, como el anuncio de su presidente Erdogan de construir piscinas olímpicas separadas por sexos para evitar «malas conductas».

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