Obama toma como ejemplo un dominicano desempleado para presionar por extensión de beneficios

Obama toma como ejemplo un dominicano desempleado para presionar por extensión de beneficios

thumbnailNueva York, EEUU.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, tomó como ejemplo la situación del trabajador dominicano y desempleado Rafael Pérez de 66 años de edad, para citarlo como parte de los cientos de miles de estadounidenses que esperan desesperadamente que el congreso extienda el plazo de beneficios por desempleo, conocido como «colecta».

La colecta, establece que cuando un trabajador tiene como mínimo seis meses continuos en el mismo trabajo y es despedido o sale del puesto por una razón justificada, el estado y el gobierno federal, tienen la obligación de pagarle junto al empleador, la mitad del sueldo por un tiempo específico.

Cuando sube la tasa de desempleo, el congreso estila extender el tiempo de ese beneficio.

Obama, ilustró la situación con el caso de Pérez, durante una reciente conferencia de prensa en la que presionó a los legisladores a aumentar el plazo para el cobro de los beneficios de desempleo en todo el país.

El mandatario definió como un «triste drama» casos como el del dominicano Pérez, quien por las condiciones climáticas de comienzo de año, no pudo llegar a tiempo a una cita en el Departamento de Trabajo y se quedó sin sus beneficios.

Pérez, forma parte de 1.3 millones de estadounidenses que llevan más de 26 semanas sin empleo y se quedaron sin el beneficio cuando el congreso decidió un presupuesto que no incluye esa partida para la extensión del llamado Seguro por Desempleo de Emergencia (EUC 2014).

El dominicano, quien reside en Brooklyn, dijo que en este momento sólo tiene en su cuenta bancaria $112 dólares. Es un activista voluntario de la organización «Make The Road un New York» (Hagamos la Carretera en Nueva York) y aunque ha enviado muchas solicitudes en busca de ser contratado, sostiene que nadie quiere a un hombre de 66 años de edad en un empleo, aunque esté en buena forma física y mental.

La extensión venía siendo aprobada todos los años, desde la recesión económica del 2008.

Pérez trabajaba en una fábrica de chocolate en Far Rockaway (Queens) que tuvo que ser cerrada después del huracán Sandy. El dominicano tiene una deuda de $10.000 dólares por préstamos que tuvo que pedir al banco para enviar dinero a su madre y cubrir su hospitalización, pero ella murió de cáncer en la República Dominicana.

Usó parte del préstamo para también solventar gastos en su casa de Nueva York. Recibía más de $200 al mes, luego de perder el trabajo, pero el 29 de diciembre del 2013, cesó el beneficio.

La mitad de su beneficio tenía que usarlo para ayudarse a pagar la renta. «No sé cómo he podido cumplir con los gastos hasta hoy», dijo el desempleado dominicano. «Me costó mucho esfuerzo llegar a Estados Unidos y naturalizarme ciudadano americano para ahora estar viviendo en esta situación, pero no pierdo la esperanza de encontrar algún trabajo».

Si el congreso no aprueba la extensión en el tiempo de los beneficios por desempleo, 310.000 trabajos se perderían, lo que equivale al 0.2% del Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos, según apuntó el Instituto de Política Económica con sede en Washington.

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