Retrato de Cristo desfigurado atrae el turismo español

Más de 18.000 personas han firmado petición contra intención de restaurar la pintura.

Aragon.- Centenares de curiosos acudieron este fin de semana a la iglesia del pequeño pueblo de Borja, en Aragón (noreste de España), para admirar un retrato de Cristo desfigurado por una octogenaria, que quiso «restaurar» el cuadro y se convirtió en el hazmerreír de medio mundo.

«La pintura anterior también era muy bonita, pero me gusta esta», dijo una mujer que fue a Borja, en declaraciones a la televisión pública, que mostraba una larga cola para acercarse al cuadro, pintado en una columna y que ahora está protegido por un cordón de seguridad.

«¡Podía la señora haberse decidido a hacerlo antes!», decía otra persona, y aseguró que el pueblo, que recibió una romería de visitantes, «se va a hacer famoso».

Uno de los organizadores de la fiesta, con un micrófono en la mano, quiso dar su apoyo a la mujer que restauró el Cristo, «que ha hecho que medio mundo conociera esta ciudad».

Cecilia Giménez provocó el furor de los protectores del patrimonio y la risa de los internautas de medio mundo por su trabajo, muy personal, en el que el Cristo se convirtió en un personaje con pelo similar al de un mono, sin boca y con la nariz estilizada.

La pintura ya nada tiene que ver con el original, un eccehomo de rasgos finos y con una corona de espinas realizado en los años 1910 por un artista local, Elías García Martínez. La obra no formaba parte del patrimonio nacional.

En Internet, la «restauración» de la octogenaria ha inspirado miles de comentarios y de versiones burlescas, en las que el rostro del rey Juan Carlos I o el del presidente del gobierno, Mariano Rajoy, aparecen bajo el pelo alborotado del nuevo Cristo.

Más de 18.000 personas ya han firmado una petición contra la intención del ayuntamiento de restaurar la pintura y devolverle su aspecto original. Para hoy está prevista la llegada a Borja de un equipo de restauradores profesionales que evaluarán la obra.

Según la petición, «el osado trabajo» de Giménez es «un inteligente reflejo de la situación política y social de nuestro tiempo, en el cual se pone de manifiesto una sutil crítica de las teorías creacionistas de la Iglesia», y compara el estilo de la obra con pintores como Munch o Modigliani.

27 Ago/ Amo Dom/eltiempo.com

Facebook Comments