Una actriz ecuatoriana es protagonista de la serie española El Barco

Giselle Calderón viajó por vacaciones a Palma de Mallorca en 2005. Hace dos años audicionó en Madrid para el dramatizado en el que interpreta a Estela. Antes fue camarera, bailarina y cuidó ancianos.

Madrid. Aunque en Ecuador su nombre y su rostro son pocos conocidos, otra es la historia que vive desde hace dos años la quiteña Giselle Calderón en España donde le piden autógrafos y es constantemente requerida para ser la portada de importantes revistas de moda de ese país europeo.

Desde que consiguió pasar el casting para interpretar a uno de los personajes de la serie española El Barco, que transmite Antena 3 y que se estrenó el 17 de enero de 2011, la popularidad ha sido su aliada, pese a residir en tierras ajenas.

La actriz interpreta a Estela, quien es una joven soñadora, enamoradiza, pero a la vez torpe para las relaciones sentimentales.

“Esa torpeza provoca que los chicos no la tomen en serio. Eso le produce una profunda tristeza y baja autoestima. En los últimos capítulos de la segunda temporada por fin encuentra el amor en los brazos de quien menos se podía imaginar, pero aún no sabemos el desenlace de ese romance”, explica la actriz que ya se prepara para la tercera temporada de la serie, la cual se rodará desde el próximo 20 de febrero.

La serie relata la historia de un grupo de personas que emprenden un viaje de dos meses en el buque Estrella Polar, pero en la misma noche que zarpa se produce un cataclismo del que sus ocupantes son los únicos sobrevivientes.
Giselle cuenta que el papel de Estela lo consiguió en 2010 gracias a su representante Elena L (así prefiere que la conozcan), quien, según la propia artista, la ha guiado.

“Ella se contactó conmigo después de que yo le enviara un curriculum y desde ahí hemos trabajado juntas hasta ahora”, agrega.

La también modelo relata que hace siete años fue de vacaciones a España. Luego audicionó para la televisión, pero no le iba bien y en ocasiones obtenía algún rol pequeño. No tenía personajes fijos.

“Para mí era más difícil acudir a las pruebas porque vivía en Palma de Mallorca y se realizaban en Madrid. Se me complicaba cubrir los gastos de avión y extra. Decidí ir a vivir en Madrid”, señala la actriz ecuatoriana en un diálogo telefónico y vía correo electrónico con este Diario.

“Al principio tenía pensado estar un mes aquí (en Madrid) y después volver, pues cursaba el primer semestre en la universidad, pero decidí quedarme. Estaba sola, toda mi familia vive en Ecuador. Obviamente a ellos no les gustó la idea y no quisieron apoyarme, pero poco a poco se dieron cuenta de que me estaba labrando una carrera profesional y que tenía más oportunidades aquí que allá. Así que obtuve todo su respaldo y estoy muy agradecida porque el camino no ha sido color de rosa”, recuerda la actriz de 24 años, quien es la mayor entre cinco hermanos que residen en Quito.

Y aquello de que “no ha sido color de rosa” lo dice porque tuvo varios oficios para sobrevivir como cualquier otro inmigrante.

“Fui camarera, bailarina y cuidé a una anciana. Esos trabajos los alternaba con las audiciones. Aparecía en algunos videos y catálogos de moda”, dice la artista.

No obstante, lo de actriz no es nuevo para ella. En Ecuador tuvo papeles pequeños en Pasado y Confeso, Vivos y otras.

“Al principio era estudiante y de vez en cuando alternaba alguno que otro trabajito como modelo o actriz”, recuerda la intérprete quiteña que con la serie El Barco ganó popularidad en España.

Facebook Comments