¡Vámonos con Dios!: el acuerdo del PLD y el PRD

¡Vámonos con Dios!: el acuerdo del PLD y el PRD

Por EUCLIDES GUTIERREZ FELIX

Así como reza el título de esta Crónica del Presente de hoy 11 de septiembre del año 2015, que se cumple el décimo cuarto aniversario del atentado terrorista de Nueva York que derrumbó las Torres Gemelas y que costó la vida a miles de ciudadanos inocentes, en su mayoría estadounidenses, entre los cuales murieron 300 bomberos del Cuerpo de Nueva York, lo usamos, porque lo aprendimos hace más de 41 años cuando el autor de esta columna guardaba prisión en febrero de 1973, en la cárcel de La Victoria, apresado por los Servicios de Seguridad del Estado, acusado de complicidad con el desembarco del coronel Francisco A. Caamaño Deñó, que había desembarcado en los primeros días de ese mes. Cuando caminaban por los pasillos de la cárcel de La Victoria y pasaban frente a nuestra celda oía a los presos decir ¡Vámonos con Dios!.

Era una forma de invocar la protección del Señor, Rey de los cielos y de la vida, cuando eran conducidos por sus guardianes hacia destino desconocido. A nosotros, no obstante ser un libre pensador desde la adolescencia, nos cayó en gracia esa invocación y muchas veces medio en serio y medio en broma la pronunciamos esperando que ese Señor infinito y eterno señale el camino que frente a circunstancias especiales debemos seguir.

Ahora al llegarse a un acuerdo político entre el Partido Revolucionario Dominicano, fundado en 1939 en La Habana, Cuba, por Juan Isidro Jiménez Grullón y Juan Bosch inducidos por el doctor Enrique Henríquez Lauranzon, alias “Cotubanamá”, dominicano de origen, y el Partido de la Liberación Dominicana, fundado en diciembre de 1973 por Juan Bosch, sentando un precedente sin antecedentes en la historia de nuestro país, y con el objetivo de ir aliados a las elecciones de mayo del año 2016 solamente de primera intención estamos obligados a decir ¡Vámonos con Dios!.

Hemos repetido cientos de veces que en política solamente se hace lo que conviene y estamos obligados a recordar siempre que la política es un arte, “es un arte y una ciencia” aunque en la realidad de la vida también es un oficio.

Y es un oficio como lo son la carpintería, la ebanistería, la talabartería, la mecánica, hablando en el escenario más humano y artesanal que pueda explicarse. Pero también es un oficio como el magisterio, la medicina, la ingeniería, la abogacía, la agronomía y odontología que se estudian y se aprenden en las aulas universitarias y después en la práctica permanente de la vida.

Aunque en nuestro país una inmensa mayoría del pueblo no lo cree así; mujeres y hombres están convencidos que el arte de dirigir y conducir a los hombres se aprende y se profesa con la simplicidad de “guayar un frio frio” con un cepillo y un block de hielo.

¡Bien por el PLD! y bien por nuestros compañeros Leonel Fernández Reyna, presidente de nuestro partido, y Danilo Medina Sánchez, Presidente de la República y del gobierno del PLD, candidato a la Presidencia de la República que con la alianza acordada con el PRD y los acuerdos que faltan con otras fuerzas políticas, derrotará a nuestros adversarios en mayo del 2016, para seguir gobernando en el marco real de nuestras posibilidades a nuestro pueblo, merecedor por el esfuerzo de sus luchas de arribar a un destino mejor que le permita elevar su categoría como nación, organizada como Estado Republicano en el orden económico, social y político. Pueblo valiente, decidido, respetado por su vocación de sacrificio, que merece ser defendido, dirigido y educado mientras dure su existencia: ¡Vámonos con Dios!.

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