¡VIOLENCIA!

¡VIOLENCIA!

Miuris (Nurys) Rivas

Un suicido puede ser el resultado de situaciones angustiantes, o como se ha visto últimamente, la consecuencia de actos que nublan la razón, como es el caso del hombre que acaba con mujer, hijos y otros parientes, siendo su última reacción, suicidarse.
Esta acción se ha producido bastante en los últimos tiempos, siendo por consiguiente, tema de conversación familiar, trayendo como consecuencia hechos lamentables de suicidios de niños y adolescentes.
Estamos ante un fenómeno que hay que frenar, se impone una atención especial a esta circunstancia que en contradicción con las declaraciones del Procurador Domínguez Brito, continúa enlutando a la sociedad dominicana.
No pretendamos cubrir el sol con las manos, la violencia nos arropa, ya en forma de suicidios, atracos, secuestros y sin dejar de lado otro tipo de violencia del que no podemos culpar a las autoridades, al menos no directamente, aunque muchas de esas muertes vienen de personas asfixiadas económicamente por falta de oportunidades, (no es razón para exculparles) me refiero a la violencia de género.

Hay que enfrentar la violencia con dedicación y analizar acciones incorrectas ejecutadas por la justicia, el gobierno y las instituciones de poder, aquí se ha perdido el respeto por todo, se arrebatan derechos a quienes lo tienen, mientras en otros casos que ameritan castigo, se actúa de manera complaciente.
A diario somos testigos de generadores de violencia que desapercibidos o no por quienes deben velar por la tranquilidad de los dominicanos, quedan impunes.

Sin ir más lejos, esta misma semana los medios de comunicación difundían la foto de una sonriente Sobeida Félix Morel, implicada hace unos años en un escándalo de droga y lavado de grandes sumas de dinero. A Sobeida le fue levantado el impedimento de salida que pesaba sobre ella, un magistrado considera que la imputada ha cumplido su condena.
De esta manera se entiende que una persona que cometa graves delitos como en el caso de Sobeida, “limpia” su nombre pasando unos años de cárcel luego de los cuales tiene libertad absoluta para disfrutar de aquello que fue el móvil de su delito, que guardaría a muy buen recaudo.

Esto es violencia como también lo es entre otros abusos, los altos sueldos de funcionarios que ganan desde un millón, quinientos mil, cien mil etcétera, mientras por ejemplo los empleados públicos, ganan un sueldo que no les da para vivir y a otra gran parte del pueblo, se le niega un trabajo para poder vivir con un mínimo de dignidad.
Son detonantes que la gente va acumulando y explotan al mínimo roce, nunca la violencia debe ser el camino para resolver nada, sin embargo estamos analizando la condición humana, algunos filósofos dicen que todos llevamos dentro a un ser salvaje que no suele razonar antes de actuar.
Como podemos ver, razones sobran ara que la gente se sienta traicionada en su buena fe y se sienta agobiada por problemas que no pueden resolver.
Debe ahondarse en el problema y analizar el comportamiento no solo de los delincuentes propiamente dichos, sino profundizar en las raíces que puedan estar sustentando tales conductas.

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